Literarura japonesa
Período Nara (710 - 794)
La literatura japonesa se remonta a las tradiciones orales que fueron registradas en forma escrita a principios del siglo VIII, después de la introducción del sistema de escritura chino. Shoki de Kojiki (Expediente de materias antiguas) y Shoki de Nihon (Crónica de Japón) se escribieron en los años 712 y 720, respectivamente, como proyectos del gobierno. El primero es una antología de mitos, leyendas y otras historias mientras que el último es un expediente histórico-cronológico. El Fudoki (Expedientes del viento y de la tierra), fue compilado por funcionarios provinciales en el año 713, y describe la historia, geografía, productos y folklore de las varias provincias de Japón. La obra literaria más brillante de este período es el Manyôshû (Colección de diez mil hojas, o Colección para diez mil generaciones según otras traducciones), una antología de 4.500 poemas compilados en el 759. En esta época emergía una forma poética con versos compuestos por 31 sílabas (5-7-5-7-7) conocida como tanka. Existe una obra anónima, Ise Monogatari, constituida por ciento veinticinco episodios brevesque contienen tankas de gran valor literario. En 905 el Kokinshu (Colección de poemas de tiempos antiguos y modernos) fue publicado como la primera antología de poesía encargada por un emperador.
Período Heian (794 - 1185)
Con
el progreso de una cultura aristocrática que prosperó durante el siglo XI,
el uso del alfabeto hiragana se extendió y algunas señoras de la corte pasaron
a desempeñar un papel fundamental en el desarrollo de la literatura de aquel
tiempo, narrando en sus diarios historias cotidianas, cuyos retratos psicológicos
y sociales siguen manteniendo la frescura a ojos de los lectores actuales.
Entre estas escritoras, por cierto, todas emparentadas entre sí, figuran
Izumi Shikubu, Murasaki Shikibu que escribió la monumental obra Genji Monogatari
(El Cuento de Genji) y Sei Shonagon, o Kiyowara Nagiko, que es autora de
Makura no soshi (El libro de la almohada). Existe otra escritora, una dama
de honor de la emperatriz Sadako y de nombre desconocido, cuyo diario íntimo
se conoce como Kagerô Nikki (Diario kagerô). Konjaku no Monogatari (Cuentos
de antaño) en el 1120, agregó una nueva dimensión a la literatura. Esta
colección de más de 1.000 cuentos budistas y seculares de la India, China,
y Japón, es particularmente notable por sus descripciones ricas de la vida
de la nobleza y del pueblo en el Japón de aquella época. Los manuscritos
abandonados fueron encontrados por Izawa Nagahide en el siglo XVIII y se
dice que fueron compilados por un aristócrata llamado Minamoto Takakuni,
con las historias que le contaban los visitantes que recibía en su villa:
samurais, vendedores, monjes, campesinos o cortesanos. Dos de estos cuentos
de antaño fueron la base de dos relatos de Akutagawa y posteriormente llevados
al cine por Kurosawa Akira en la famosa película Rashômon.
Período Kamakura-Muromachi (1185 - 1573)
Hacia la mitad del siglo XII, alrededor del Clan Taira (Heike) en la corte imperial, se formó una nueva aristocracia. Heike Monogatari (El cuento de Heike) narra el ascenso y la caída de Taira en el escenario de sus guerras contra el Clan Minamoto. Se trata de una epopeya magnífica y arraigada profundamente en la ética budista. En épocas anteriores ese cuento era narrado con el acompañamiento de un laúd japonés. Shin kokin wakashu (Nueva colección de poemas de épocas antiguas y modernas) es una antología de poesía encargada por el emperador Go-Toba, completada alrededor del año 1205. Sus poemas se dedican a la búsqueda de una belleza sutil y profunda, alejada de la realidad mundana de la vida civil. En este período también aparecieron otras obras, Hojoki de Kamo no Chomei (1212) y Tsurezuregusa de Kenkô Yoshida (1330), ambos trabajos plantean el tema de la salvación espiritual. Mientras tanto, los pensamientos profundos y la lógica incisiva del Shobogenzo (1237), uno de los primeros textos budistas escritos en japonés, marcó un desarrollo importante en el pensamiento de Zen. Taiheiki (Cronica de la gran paz), representa el periodo entre 1318 y 1367, cuando existían dos cortes imperiales rivales que luchaban por el poder, se constituye en un valioso expediente histórico, mientras que el teatro Nô, perfeccionado por Kan-ami y su hijo Zeami, destacan por su gran valor literario.
Período Edo (1603 - 1868)
En esta época, la literatura se transformó en un medio para favorecer la vertebración del sistema social japonés. El renga, una forma poética compuesta por versos ligados de manera sucesiva por varias personas y que dan lugar a un poema largo, se convirtió en el pasatiempo preferido de las gentes, y éste dio lugar al haikai (una clase de renga jocoso) en el siglo XVI. El poeta Matsuo Bashô perfeccionó una nueva forma poética condensada de 17 sílabas (5-7-5) conocidas como haiku, una encarnación de la simplicidad, la elegancia y la tranquilidad. En la era de Genroku (1688-1704), artesanos y comerciantes se convirtieron en los principales precursores de la literatura, y los artistas profesionales comenzaron a aparecer. Dos gigantes emergieron en el campo de la prosa: Saikaku Ihara, que retrató la vida de los comerciantes de Osaka, y Monzaemos Chikamatsu, que escribió jôruri , una especie de cuentacuentos que incorporaba cantos y teatro kabuki. Estos escritores trajeron un gran florecimiento a la literatura. Más tarde, Ueda Akinari produjo una colección de historias góticas llamadas Ugetsu Monogatari (Cuentos el claro de luna y la lluvia) en 1776.
Período Meiji (1868 - hasta nuestros días)
La
era de Meiji (1868 - 1912) defendió la unificación de la lengua escrita
y hablada. Ukigumo (Nubes a la deriva) de Futabatei Shimei en 1887, fue
aclamada como una nueva forma de novela. Los círculos poéticos con influencia
de los poetas extranjeros traducidos, dieron lugar a un movimiento poético
denominado "nuevo estilo", y así, nuevas formas literarias se abrieron camino.
Los novelistas Ogai Mori y Sôseki Natsume estudiaron en Alemania y Gran
Bretaña, respectivamente, y sus trabajos reflejan la influencia de la literatura
de estos países. Soseki consolidó muchas figuras literarias de gran talento,
una de ellas, Ryûnosuke Akutagawa escribió numerosas novelas basadas en
su conocimiento detallado de las obras clásicas japonesas. Su suicidio en
1927 fue considerado como un símbolo de la agonía que Japón experimentaba
en el proceso de su rápida modernización, el conflicto entre tradición y
occidentalización, es un tema recurrente y de gran importancia en la literatura
japonesa moderna. El naturalismo defendido por Emile Zola, dominó el mundo
literario de Japón en la primera década del siglo XX. Esta escuela literaria
representada por Shimazaki Toson, se observa en la I novel, un estilo de
la novela típico de Japón. Un gran número de corrientes literarias de la
época anterior a la segunda guerra mundial, tales como literatura proletaria
y el neo-sensualismo, se intensificaron después de la guerra, generando
una amplia gama de trabajos. Yasunari Kawabata fue el primer japonés en
ganar el premio Nobel de literatura, y Kenzaburo Oè lo ganó también en 1994.
Ellos y otros escritores contemporáneos, tales como Junichiro Tanizaki ,
Yukio Mishima, Kobo Abe, y Inoue Yasushi, han sido traducidos a otros idiomas.
En últimos años destacan escritores de notable éxito como Ryu Murakami,
Haruki Murakami, Banana Yoshimoto y muchos otros que han sido traducidos
a otros idiomas y han merecido gran éxito fuera de sus fronteras.